Un dia lancé un pequeño avion eléctrico a un acantilado, aquel día experimenté la sensación de poder jugar con el viento y prescindir del motor. Aquí comenzó mi afición al vuelo de ladera
Esto es costumbre en Cadiz. Los puestos de la plaza se adornan con pollos, cerditos y todo bicho de la plaza, disfrazado y con escenarios de lo mas original...
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